Archivo de la categoría: Libros de Caballería

El Merlin de Bristol

El Merlin de Bristol, perdido durante siglos, reaparece en la Biblioteca Central de dicha ciudad.

Un descubrimiento al azar ha revelado fragmentos originales manuscritos de la Edad Media, escondidos en una serie de libros del siglo XVI en la profundidad del archivo de la Biblioteca Central de Bristol, que cuentan parte de la historia del mago Merlín, uno de los personajes más famosos de la leyenda artúrica.

Detalle de uno de los fragmentos que muestra el nombre de Merlín. Crédito de la imagen: Universidad de Bristol

Detalle de uno de los fragmentos que muestra el nombre de Merlín. Crédito de la imagen: Universidad de Bristol

Académicos de las Universidades de Bristol y Durham analizan los siete fragmentos de pergamino que se cree que provienen del grupo de textos en francés antiguo conocido como el Ciclo de la Vulgata o Ciclo de Lanzarote-Grial, que se remonta al siglo XIII. Partes del Ciclo de la Vulgata, probablemente fueron usadas por Sir Thomas Malory (1415-1471) como fuente de su Le Morte D’Arthur (publicado en 1485 por William Caxton). La obra de Malory es en sí misma la fuente de muchas versiones modernas de la leyenda artúrica en inglés, pero ninguna versión conocida hasta ahora ha demostrado ser exactamente igual a la que Malory usó. Además, uno de los elementos más emocionantes de este hallazgo en particular es que los fragmentos de Bristol contienen evidencia de diferencias sutiles, pero importantes, con la trama del relato tradicional.

Michael Richardson, de las Colecciones Especiales de la Biblioteca de la Universidad de Bristol, descubrió los siete fragmentos de pergamino manuscritos, al buscar materiales para estudiantes que estudian historia del libro para la nueva maestría en Estudios Medievales. Los fragmentos se encontraron dentro de una edición de cuatro volúmenes de las obras del erudito y reformador francés Jean Gerson (1363-1429) y, al reconocer varios nombres artúricos conocidos, Michael contactó a la Dra. Leah Tether, Presidente de la Sociedad Artúrica Internacional (Rama Británica), del Departamento de Inglés de Bristol para ver si los hallazgos eran relevantes. La Dra. Tether reconoció de inmediato el texto del que provenían y reunió a un equipo de expertos, incluyendo a su esposo, el historiador medievalista y especialista en manuscritos, el doctor Benjamin Pohl, del Departamento de Historia de la Universidad de Bristol y la doctora Laura Chuhan Campbell, especialista en las novelas de Merlín en francés antiguo de la Universidad de Durham, quienes continúan con la investigación.

Sumando su conocimiento, el equipo intentará descubrir más sobre el trayecto de los fragmentos a Bristol, incluyendo cuándo y dónde se hicieron y cómo llegaron a encuadernarse en los volúmenes de Gerson. Juntos, los miembros del equipo elaborarán una transcripción y edición completas de los fragmentos, junto con una descripción del contexto de su manuscrito, para permitir que los académicos de todo el mundo interactúen con el Merlin de Bristol.

La doctora Tether dijo:

Estos fragmentos de la Historia de Merlín son un hallazgo muy emocionante, que pueden tener implicaciones para el estudio no sólo de este texto, sino también de otros textos, relacionados y posteriores, que han formado nuestra comprensión moderna de la leyenda artúrica. El tiempo y la investigación revelarán qué más secretos sobre las leyendas de Arturo, Merlín y el Santo Grial podrían contener estos fragmentos. El Suroeste [de Inglaterra] y Gales están, por supuesto, estrechamente vinculados con los muchos lugares que se hicieron famosos por la leyenda de artúrica, por eso es aún más especial encontrar un fragmento temprano de la leyenda: uno anterior a cualquier versión escrita en inglés, aquí en Bristol.

 Pie Foto 1: De izquierda a derecha: Leah Tether, Laura Chuhan Campbell, Michael Richardson y Benjamin Pohl con los libros en la Sala de Libros Raros de la Biblioteca Central de Bristol Crédito de la imagen: Universidad de Bristol


Pie Foto 1: De izquierda a derecha: Leah Tether, Laura Chuhan Campbell, Michael Richardson y Benjamin Pohl con los libros en la Sala de Libros Raros de la Biblioteca Central de Bristol
Crédito de la imagen: Universidad de Bristol

Los libros en los que se encontraron los fragmentos se imprimieron en Estrasburgo entre 1494 y 1502. En algún momento, estos libros llegaron a Inglaterra (probablemente sin encuadernar) y el estilo de la encuadernación sugiere que pudieron haber sido encuadernados por primera vez aquí [en Inglaterra] a principios del siglo XVI. En ese momento, los fragmentos del manuscrito pudieron estar simplemente languideciendo en el taller de encuadernación entre una selección de “materiales de desecho” que se utilizaban a menudo en las encuadernaciones de este período. El pergamino a menudo se reutilizaba de esta manera porque era un artículo costoso: no siempre valía la pena utilizar hojas nuevas para fines incidentales, como lo serían las encuadernaciones.El daño a las hojas sugiere que, en este punto de su historia, los fragmentos se habrían incluido en la encuadernación como guardas pegadas (es decir, las hojas que se pegan a las tablas en la cubierta delantera y trasera de los libros, que conectan las páginas con la encuadernación). Los libros luego parecen haber sido reencuadernados en su forma actual en una fecha posterior, por lo que las guardas fueron “levantadas” y se convirtieron en hojas volantes (es decir, las páginas de “repuesto” que se encuentran en la parte delantera y trasera de los libros [también conocidas como hojas de respeto o cortesía]).

La doctora Tether agregó:

Dado que sospechamos que hubo una octava hoja (que ahora falta en el frente del cuarto volumen), creemos que el proceso de levantamiento de las guardas llevó a que una hoja se dañara irreparablemente y entonces ésta fue simplemente desechada. De hecho, las otras hojas tienen un daño significativo por el mismo proceso, por lo que si bien esto es una conjetura, parece verosímil. Las siete hojas representan una secuencia continua del relato de la Estoire de Merlin (aunque están encuadernadas fuera de orden cronológico en su forma actual), específicamente de una sección conocida como la Suite Vulgate de Merlin (Continuación del Merlin del Ciclo de la Vulgata).

Los eventos comienzan con Arturo, Merlín, Galván [Gawain] y varios caballeros más, incluyendo al Rey Ban y al Rey Bohors, quienes se preparan para la batalla en Trebes contra el Rey Claudas y sus seguidores. Merlín ha estado planeando la estrategia de ataque. Sigue una larga descripción de la batalla. En un momento dado, las fuerzas de Arturo parecen asediadas, pero un discurso de Merlín, instándolas a evitar la cobardía, las lleva a luchar de nuevo. Merlín encabeza la carga usando el estandarte especial del dragón de Sir Kay que el propio mago le había regalado a Arturo, el cual exhala fuego verdadero.Al final, las fuerzas de Arturo triunfan. Los reyes Arturo, Ban y Bohors, y los otros caballeros, se alojan en el castillo de Trebes.

Esa noche Ban y su esposa, la reina Elaine, conciben un hijo. Entonces, Elaine tiene un extraño sueño sobre un león y un leopardo, el segundo de éstos parece prefigurar al futuro hijo Elaine. Ban también tiene un sueño aterrador en el que oye una voz. Se despierta y va a la iglesia. Se nos dice que durante la estancia de Arthur en el reino de Benoic durante el siguiente mes, Ban y Bohors son capaces de continuar luchando y derrotan a Claudas, pero después Arturo sale a ocuparse de los asuntos de sus propias tierras, Claudas triunfa de nuevo.El relato luego pasa a la explicación parcial que hace Merlín de los sueños de Ban y Elaine. Luego, Merlín se encuentra con Viviana, quien desea saber cómo hacer dormir a las personas (ella quiere hacerle esto a sus padres). Merlín se queda con Viviana durante una semana, aparentemente enamorándose de ella, pero se resiste a dormir con ella. Merlín luego regresa a Benoic para reunirse con Arturo y sus compañerosEn los fragmentos recién descubiertos, tiende a haber descripciones más largas y detalladas de las acciones de varios personajes en ciertas secciones, especialmente respecto a la acción en batalla. Donde Merlín da instrucciones sobre quién dirigirá cada una de las cuatro divisiones de las fuerzas de Arturo, los personajes responsables de cada división son diferentes de la versión del relato que conocemos. A veces sólo se cambiaron pequeños detalles, por ejemplo, el rey Claudas es herido a través de los muslos en la versión conocida, mientras que en los fragmentos no se dice nada dela naturaleza de la herida, lo que puede llevar a diferentes interpretaciones del texto debido a que las heridas del muslo a menudo son utilizadas como metáforas de impotencia o castración.

La doctora Tether agregó: “Hay muchas más diferencias, pero debido al daño a los fragmentos, llevará tiempo descifrar su contenido correctamente, tal vez incluso requerirá el uso de tecnología infrarroja. Estamos todos muy emocionados por descubrir más sobre los fragmentos y qué información nueva pueden contener”.

Universidad de Bristol, 30 de enero de 2019.

 

Traducción de Daniel Gutiérrez Trápaga. @dgtrapaga

 

Coloquio Internacional «Claribalte y sus libros: 500 años»

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PROGRAMA

Miércoles 28 de noviembre 2018
Sala Alfonso Reyes
Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios
El Colegio de México

10:30 Inauguración

11:00 hrs. Conferencia magistral

Alberto del Río Nogueras (Universidad de Zaragoza)
“‘E quiso comprender en sí los onores spirituales’. La trayectoria del héroe en el Claribalte y los designios de la casa de Austria”

Presenta: Aurelio González

12:00 Receso

12:30 Mesa 1
Claribalte: el narrador y sus personajes

Moderador: María Agueda Méndez

Aurelio González Pérez (El Colegio de México). “La figura del caballero en Claribalte”

Juan Pablo Mauricio García Álvarez (Universidad de Guadalajara). “Decoro caballeresco en Claribalte: construcción de un caballero humanista”

Nieves Rodríguez Valle (El Colegio de México). “‘Era persona muy sabia. El Claribalte y sus sabios”

Aurelio Iván Guerra (Universidad de Sonora). “La nigromancia de Oviedo. El conocimiento oculto del narrador en el Claribalte de Gonzalo Fernández de Oviedo”

14:00 Receso

16:30 Conferencia magistral

María José Rodilla León (UAM-I)
“Reyes, príncipes y nobles en el Claribalte”

Presenta: Karla Xiomara Luna Mariscal

17:30 Receso

17:4 5 Mesa II
Claribalte: estructura, discurso y poética

Moderador: Luz Elena Gutiérrez de Velasco

Karla Xiomara Luna Mariscal (El Colegio de México). “El Claribalte: poética y variaciones”

Valeria Añón (Universidad de Buenos Aires y La Plata). “Narrar las pasiones: del Claribalte a la Historia general… de Gonzalo Fernández de Oviedo”.

Daniel Gutiérrez Trápaga (UNAM, FFyL). “Y con aquesto haze fin el primero libro, o parte, de la historia y crónica del emperador don Félix”: finales y continuaciones posibles en los libros de caballerías

Gabriela Martin (UNAM, FES-Acatlán). “El discurso de los infortunios en el Claribalte de Fernández de Oviedo”
Jueves 29 de noviembre 2018
Aula Magna
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Nacional Autónoma de México

11:00 Conferencia magistral

José Julio Martín Romero (Universidad de Jaén)
“Comportamientos, usos y peligros de la vida palaciega en Claribalte”

Presenta: Axayácatl Campos García Rojas

12:00 Receso

12:30 Mesa III
El Claribalte y sus motivos

Moderador: Carlos Rubio Pacho

Axayácatl Campos García Rojas (UNAM, FFyL). “La lengua del gigante en el Claribalte”

Andrea Flores García (UAM-I). “Prendas para cubrir el rostro: La función de la toalla en el Claribalte”

Nashielli Manzanilla (El Colegio de México). “La visión de los torneos en el Claribalte”

María Gutiérrez Padilla (UNAM, FFyL/FES-Acatlán).”Piedras maravillosas en los libros de caballerías”

14:00 Receso

17:00 Mesa IV
Libros de caballerías

Moderador: Gabriela Martin

Carlos Rubio Pacho (UNAM, IIFL). “La maldad inmotivada: Arcaláus y Amadís de Gaula”

Lucila Lobato Osorio (UNAM, FES-Acatlán). “Alivio transitorio para la cuita de amor en el Libro Primero de Clarián de Landanís”

Rosalba Lendo Fuentes (UNAM, FFyL). “El personaje de Morgana en Espejo de caballerías (Libro segundo)”

Julio E Macossay Chávez (UNAM, FFyL). “La recepción negativa del Amadís en la novelística del siglo xix y xx: el caso de Larra y Hugo Hiriart”

Comisión Organizadora

Aurelio González (El Colegio de México)
Karla Xiomara Luna Mariscal (El Colegio de México)
Axayácatl Campos García Rojas (Universidad Nacional Autónoma de México)

Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios de El Colegio de México
Cátedra Jaime Torres Bodet
Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México
Secretaría Académica, Coordinación de Investigación (UNAM)
Seminario de Estudios sobre Narrativa Caballeresca (UNAM)
Coordinación de Relaciones y Asuntos Internacionales de la DGCI (UNAM)

 

Arturos, Amadises, Quijotes: ciclos literarios, continuaciones y reescrituras

Daniel Gutiérrez Trápaga[1]

Facultad de Filosofía y Letras-UNAM

El historiador francés Jacque Le Goff, retomando las palabras de Jean-Marie Fritz, apuntó que el Grial y los amores de Tristán e Iseo fueron los mitos más importantes surgidos en el Occidente medieval.[1] Más allá de la hipérbole, la sinécdoque anterior subraya la trascendencia de la literatura artúrica. Luego, para entender el legado de este amplísimo corpus literario no basta con centrarse en los personajes conocidos de la Materia de Bretaña, Arturo, Ginebra, Merlín, etcétera, o sus motivos y fórmulas literarias.

La literatura artúrica también forjó y legó una enorme variedad de recursos narrativos, poéticos y formales a la ficción occidental. Muchos de estos recursos surgieron de las convenciones, prácticas y condiciones de producción textual propias de la Edad Media. Los orígenes de esta tradición se remontan a la crónica ficticia del galés Geoffrey de Monmouth, la Historia regum Britanniae (h. 1135-1136). Esta obra representa la fundación del universo literario artúrico y desencadenó la escritura de un sin fin de textos, trascendiendo la barrera culta del latín, para manifestarse en casi todas las lenguas y geografías de Europa. Gracias a la monarquía angevina y a la nobleza de la actual Francia, el texto de Geoffrey de Monmouth y el universo artúrico de la Historia comenzó a transformarse.

Las modificaciones de la Historia regum Britanniae iniciaron un proceso constante de rescritura, tanto de índole formal (al versificarlo y traducirlo al francés antiguo para las cortes) como de contenido (al ampliar o reducir personajes, episodios y líneas argumentales).[2]Gran parte de las reescrituras medievales fueron hechas por clérigos francófonos que adaptaron obras latinas para la nobleza, entre ellos Wace y el más conocido Chrétien de Troyes. La adaptación de textos latinos al octosílabo pareado francés fue un procedimiento común a lo largo del siglo xii, cuando, además de historias artúricas, se adaptaron textos latinos como la Eneida y distintas versiones de la historia troyana o de Alejandro Magno. Con estas adaptaciones surgió el término roman, aún empleado en francés para designar a la novela, de la expresión “mettre en roman”, es decir traducir a una lengua romance. Dichas adaptaciones no pretendían ser una traducción literal, sino que partían del concepto retórico de la imitatio y estaban condicionadas por un rasgo central de la textualidad medieval: la mouvance o la variación textual.

La imitatio era una práctica común en el aprendizaje y el quehacer literario de la clerecía medieval que consistía en transformar el texto de origen en uno nuevo que resaltara las virtudes del primero, pero que implicaba añadir nuevos materiales y adaptarlo para un público nuevo.[3]Por su parte, la inestabilidad textual o mouvance describe la constante variación de la literatura medieval en todos los niveles textuales, tanto por errores de copistas, como por modificaciones intencionales.[4]A partir de estos dos conceptos, el proceso de reescritura de la literatura artúrica continuó la creación de extensos relatos franceses en prosa que conformaron los ciclos artúricos más importantes del siglo xiii: el Lancelot-Graal o Vulgate, el Tristan en prose y el malogrado ciclo Post-Vulgate. El primero fue el más completo y complejo, compuesto por cinco novelas (Estoire del Saint Graal, Estoire de Merlin, Lancelot, Queste del Saint Graal, Mort Artu) que alcanzan miles de páginas en las ediciones modernas y cuyos textos sobreviven en centenares de copias manuscritas que circularon en toda Europa. Este ciclo intentó abarcar la historia completa del universo artúrico, desarrollada alrededor del Grial, desde sus orígenes cristianos hasta el trágico fin del reinado artúrico. Dicho proceso de conformación de ciclos no fue exclusivo de la literatura artúrica, pues también se desarrollaron en la actual Francia vastos ciclos épicos sobre Carlomagno, las cruzadas, sobre la genealogía del personaje de Guillermo de Orange y sobre los barones rebeldes.

El término “ciclo” describe un grupo de textos que relata una historia común que se desarrolla dentro de un mismo mundo de ficción con los siguientes rasgos narrativos: un relato amplio formado por múltiples textos con unidad cronológica y temática. Un ciclo suele estar compuesto por obras de distintos autores, produciendo un relato raramente uniforme y definido por su afán de amplitud y exhaustividad. Es decir, un ciclo pretende abarcar narrativamente todos los aspectos e historias que componen un universo de ficción. Los ciclos medievales tienen además a la reescritura como un elemento central de su poética derivada de la mouvance y la imitatio.[5]

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Los ciclos artúricos franceses circularon ampliamente en la Península Ibérica, tanto en sus versiones originales como en traducción, y son el principal antecedente de los libros de caballerías castellanos del siglo xvi.[6] En la Castilla medieval también se desarrollaron ciclos épicos; sin embargo, apenas sobreviven algunos fragmentos de dichas obras.[7] En cambio, a finales del siglo xv comenzó el desarrollo de un género novelesco cuya poética está marcada por los procesos de reescritura, continuación y creación de ciclos: los libros de caballerías. El género dominó a los lectores y a las imprentas castellanas y europeas del siglo xvi, si bien en la actualidad los libros de caballerías son conocidos, acaso, por haber enloquecido a un hidalgo manchego de nombre incierto, Alonso Quijana o Quijano, hasta convertirlo en don Quijote. Entre finales del siglo xv y las primeras tres décadas del siglo xvii, ningún género tuvo tantos títulos, ediciones y lectores como los libros de caballerías castellanos, cuyo corpus está conformado por al menos 87 títulos distintos. En su mayoría, los libros de caballerías se agruparon en alguno de los siguientes ciclos del género:

 

1. Ciclo de Amadís de Gaula (10 libros)

2. Ciclo de Belianís de Grecia (4 libros)

3. Ciclo de Clarián Landanís (5 libros)

4. Ciclo de la Demanda del sancto Grial (2 libros)

5. Ciclo del Espejo de caballerías (3 libros)

6. Ciclo de Espejo de príncipes y caballeros (5 libros)

7. Ciclo de Felixmagno (2 libros)

8. Ciclo de Florambel de Lucea (2 libros)

9. Ciclo de Florando de Inglaterra (2 libros)

10. Ciclo de Floriseo (2 libros)

11. Ciclo de Lepolemo (2 libros)

12. Ciclo del Morgante (2 libros)

13. Ciclo de Palmerín de Olivia (5 libros)

14. Ciclo de Renaldos de Montalbán (3 libros)

15. Ciclo de Tristán de Leonís (2 libros)[8]

 

Ya en la obra paradigmática y fundacional de los libros de caballerías, el Amadís de Gaula (1508) de Garci Rodríguez de Montalvo se observan los procesos de reescritura y composición de un ciclo. El Amadís de Montalvo es una reescritura de las versiones medievales hoy perdidas de la misma obra. Montalvo modificó la trama del Amadís medieval para introducir una continuación completamente original, las Sergas de Esplandián (1510), iniciando el desarrollo de un ciclo basado en la genealogía del caballero de Gaula. El éxito de ambas obras fomentó la creación de múltiples continuaciones que desarrollando ampliamente el ciclo amadisiano. Estas obras, habría de servir de modelo para la creación y desarrollo de más libros y ciclos de caballerías.

El apogeo del género y sus ciclos se produjo en buena medida a partir de la creación de continuaciones. Así, el final de varias obras del género sentaron las bases para el desarrollo cíclico a través de la promesa de una continuación, ya sea iniciando una nueva línea de acción o dejando sin concluir importantes aspectos de la trama.[9] Este fenómeno textual ya se observa en el final de las Sergas, donde se inician las aventuras de una nueva generación de personajes del linaje amadisiano, tras el encantamiento de los protagonistas hecho por la maga Urganda en el penúltimo capítulo.[10]Entonces, la conclusión de las Sergas establece el principio de su propia continuación.

Este modelo de final textual fue utilizado en otros libros de caballerías y permitió el desarrollo de los ciclos. Los impresores también se beneficiaron de este impulso cíclico, pues imprimir una continuación de una obra previa que ya gozaba de éxito entre el público, garantizaba la existencia de cierto interés por la obra nueva dentro de un marco cíclico. Dicho modelo se adoptó en otros géneros y obras como el Quijote, donde al final de la primera parte cervantina (1605) se anuncia una continuación; al igual que ocurre con la primera parte del Guzmán de Alfarache (1599) de Mateo Alemán.

Para que la influencia del modelo de cierre de las Sergas llegara hasta el siglo xvii, fue necesario el desarrollo del ciclo amadisiano. Montalvo nunca publicó una continuación, pero otros autores se encargaron de escribir continuaciones y desarrollar el ciclo amadisiano, convirtiéndolo en el más extenso y popular. Las continuaciones de las Sergas se han clasificado en dos grupos, conocidos como ramas, pues constituyen tramas divergentes a partir de las obras de Montalvo. La primera rama amadisiana la forman el Florisando de Ruy Páez de Ribera, continuación de las Sergas, y el Lisuarte de Grecia de Juan Díaz, continuación del Florisando. La segunda rama del ciclo de Amadís fue la más extensa y exitosa. Con la excepción del Silves de la Selva de Pedro de Luján, esta rama fue desarrollada por el gran Feliciano de Silva, en su Lisuarte de Grecia, Amadís de Grecia y sus tres Floriseles.

La primera rama se aleja del Amadís, proponiendo una reescritura del modelo narrativo y caballeresco que enfatiza la didáctica y el ideal cruzado a través de las continuaciones. Por el contrario, la rama de Feliciano de Silva y Pedro de Luján es más cercana al modelo narrativo del Amadís de Gaula, aunque Feliciano comenzó una importante experimentación narrativa en el género. Así, estas obras generaron complejas relaciones intertextuales de continuación, fidelidad, oposición y reescritura con las obras de Montalvo, las otras continuaciones y las ramas del ciclo. Luego, el ciclo de Amadís dista de ser un corpus unitario, donde la posibilidad de variación, contradicción y modificación aparecen en la génesis del ciclo con los libros de Montalvo y permanecen en las continuaciones. Su carácter de impresos no impone rasgos de unidad y estabilidad textual que asociamos con este formato en la actualidad, puesto que las obras del ciclo amadisiano conciben las obras previas del ciclo como abiertas, para ser tanto continuadas como alteradas de manera explícita.

Description of Great Britain and Ireland (c.1574), f.36 - BL Add MS 28330

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El ciclo amadisiano contiene los procesos más complejos de reescritura y continuación dentro de su género. Dichos procesos continuaron en otros libros de caballerías en distintos grados e, inclusive, con rasgos novedosos, al punto de transformar la inestabilidad textual en un rasgo de la poética del género y no de la producción textual, como en el ciclo de Espejo de príncipes y caballeros, en la segunda mitad del xvi. Otros géneros y obras de la época retomaron algunos de los procesos intertextuales cíclicos, de continuación y reescritura, basta con pensar en las relaciones intertextuales entre los Quijotes cervantinos y el de Alonso Fernández de Avellanedao en los Guzmanes de Alemán y el de Mateo Luján de Sayavedra.[11]

Quedan muchos elementos que estudiar a fondo sobre los libros de caballerías castellanos, en particular, sobre sus procesos de reescritura, continuación y formación de ciclos. La influencia de los rasgos literarios y materiales de los libros de caballerías no está limitada al propio género sino que repercutió en la prosa de ficción aurisecular, así como a la novela europea renacentista y barroca. Apenas comienza el desarrollo de esta compleja línea de investigación, en lo que concierne a los libros de caballerías castellanos, pero su alcance diacrónico es innegable, pues seguimos familiarizados con los procesos de continuación, reescritura y formación de ciclos en relato contemporáneos heroicos ya sea en la literatura, comics, cine o videojuegos, desde el rey Arturo hasta Star Wars.

 

[1]Jacques Le Goff, Héros et Merveilles du Moyen Age, París, Seuil, 2005, 211.

[2]Para un panorama de la literatura artúrica francesa véase The Arthur of the French. The Arthurian Legend in Medieval French and Occitan Literature, ed. Glyn S. Burgess y Karen Pratt, Cardiff, University of Wales Press, 2006.

[3]Rita Copeland, Rhetoric, Hermenutics, and Translation in the Middle Ages. Academic Traditions and Vernacular Texts, Cambridge, Cambridge University Press, 1991, 151–54.

[4]Paul Zumthor, “Intertextualité et mouvance”, Littérature 41, 1981, 8–16.

[5]Cyclification. The Development of Narrative Cycles in the Chanson de Geste and the Arthurian Romances, ed. Bart Besamusca, Willem P. Gerritsen, Corry Hogetoorn, y Orlanda S. H. Lie (Amsterdam: Royal Netherlands Academy of Arts & Sciences, 1994).

[6] Al respecto véase David Hook, ed., The Arthur of the Iberians. The Arthurian Legends in the Spanish and Portuguese Worlds (Cardiff: University of Wales Press, 2015).

[7]Alan Deyermonnd, La literatura perdida de la Edad Media castellana. Catálogo y estudio. I. Épica y romances (Salamanca: Universidad de Salamanca, 1995).

[8] Esta lista, con algunas modificaciones, proviene de José Manuel Lucía Megías, Imprenta y libros de caballerías (Madrid: Ollero y Ramos, 2001), 65–67.

[9]María Carmen Marín Pina, “Comenzar por el final. Sobre la génesis y el principio de las continuaciones caballerescas”, en Le commencement… en perspective. L’analyse de l’incipit dans la littérature du Moyen Âge et du Siècle d’or, ed. Pierre Darnis (Toulouse: CNRS-Université Toulouse-Le Mirail, 2010), 137–48.

[10]Garci Rodríguez de Montalvo, Sergas de Esplandián, ed. Carlos Sainz de la Maza (Madrid: Castalia, 2003), 822–26.

[11] Al respecto véase Daniel Gutiérrez Trápaga, “De los Amadises a los Quijotes: continuación y ciclo en Cervantes y Avellaneda”, Historias Fingidas 4 (2016): 137–55. Disponible en http://historiasfingidas.dlls.univr.it/index.php/hf/article/view/51/99

 

[1]Este artículo presenta algunas ideas de mi reciente libro Rewritings, Sequels, and Ccycles in Sixteenth- Century Castilian Romances of Chivalry: “Aquella Incabable Aventura”, Woodbridge, Tamesis, 2017.